FUERA DE PELIGRO

No hace demasiado tiempo, unos dÃas atrás, informando del curso postoperatorio inmediato de un caso de cáncer de suelo de boca, me hicieron la tÃpica pregunta: Doctor, está ya fuera de peligro?…Pues NO….Veamos.
Los cuidados médicos postoperatorios, crÃticos y de sala de despertar, forman parte de la Medicina y, por tanto, de las Ciencias Inexactas ó, como mÃnimo, de las Ciencias No Exactas. En el caso que nos ocupa, las complicaciones que pueden surgir son numerosas, unas más frecuentes que otras y, precisamente, de eso se trata, de probabilidad. Atendiendo a la bibliografÃa publicada y a las particularidades de la evolución clÃnica del caso en cuestión, podemos estimar el pronóstico, con una probabilidad de aparición de complicaciones mayor o menor en función de una serie de variables clÃnicas y analÃticas, entre otras.
Es comprensible la demanda de información sencilla por parte de los familiares de nuestros pacientes, pero no por ello debe ser sesgada o incluso falsa y, de hecho, “fuera de peligro” no se está ni dentro ni fuera del hospital. Esto no quita para transmitir a la familia una información veraz y sincera, siendo lo probable y esperable una feliz resolución del caso en pocos dÃas, que nada tiene que ver con interpretarlo con el famoso “fuera de peligro”. No es imposible que aparezcan complicaciones inusuales o tardÃas, que calificarÃamos como “raras” pero posibles. Y no olvidemos que la estadÃstica siempre se cumple….sólo es cuestión de tener suficiente tamaño de muestra.






¿Recuerdas el chiste?, un vecino se cruza con otro en la escalera y le pregunta ¿cómo está?, sobre la marcha, sin considerar la posibilidad de detenerse. El otro interpreta la pregunta como una auténtica muestra de interés, se detiene, le detiene y comienza a contarle su vida con todo lujo de detalles, etc., etc., Lo digo porque hay muchas preguntas estereotipadas con las que los familiares o los pacientes nos acribillan en busca de algo más, de algo distinto a la pregunta en sÃ. Ya sé que es elemental, pero solemos estar tan sensibilizados a dichos chascarrillos inquisidores que dejamos de lado a veces el invisible aspecto más humano y difÃcil de nuestra labor. Eso me digo. O sea. Saludos. Javier.